Nuestro proposito

La poca lealtad del consumidor que se observa en la actualidad esta relacionada con la competencia indiscriminada al que está expuesto diariamente y la sobre-estimulación de la comunicación pública, que lo afecta indiscutidamente a la hora de elegir un determinado producto o servicio.

Actualmente, el desarrollo de los productos y servicios se encuentran igualados en  calidad y su relación costo/beneficio. Ya es muy difícil hacer algo que supere a la competencia. Es ahí donde la comunicación hace la diferencia, pues no todas las organizaciones comunican eficientemente lo que brindan.

La brecha entre aquellas organizaciones que se integraron y se animan a la competitividad con aquellas otras que no han sabido capitalizar a tiempo las posibilidades que nos brindan todos los soportes de comunicación, es cada vez más grande.

Las empresas e instituciones que se integran a este proceso, son las que tienen mayor probabilidad de continuar creciendo y haciéndose un espacio dentro de este mercado altamente competitivo.

Esto ya no solo cabe para una empresa. Las instituciones públicas, los gobiernos locales y regionales, también se encuentran afectados por esta formidable competencia, en dónde el eje central pasa por el reconocimiento. Deben lograr que su identidad se forje, que sea palpable y tangible en el mundo que los rodea, para que finalmente sean elegidos entre los demás, aceptados y acompañados por los ciudadanos en una gestión de gobierno.

La imagen Institucional o Corporativa no se sostiene ya con sólo repartir un folleto o realizar un aviso gráfico, radial o televisivo. Una imagen bien transmitida depende de la relación de múltiples emisiones de comunicación que se generan consciente e inconscientemente y su reciproca legitimidad, acompañando la difusión clásica con la comunicación 2.0.

Cada vez más, el éxito pasa por tener una comunicación eficaz. Comunicar mal no sirveNO comunicar es solo una forma más de comunicar mal.